Qué hacer en Puyo por libre en 2 días | Ecuador

Cartel de Puyo en la plaza
La ciudad de Puyo es considerada la entrada a la Amazonía ecuatoriana, la mayoría de sus atractivos se encuentran en los alrededores. Aquí te contamos los puntos más interesantes para visitar por libre en 2 días.

Puyo es una ciudad bastante tranquila y fácil de recorrer por libre en 2 días. Lo más bonito es su pequeño malecón a orillas del río Puyo, en el cual no es recomendable bañarse por la contaminación. Si lo deseas puedes ir a alguno de los balnearios cercanos habilitados para tal fin.

La mayoría de los turistas deciden contratar una excursión con agencia para conocer los puntos más importantes, pero si cuentas con vehículo puedes recorrerlos perfectamente por tu cuenta y ahorrarte un montón de dinero. Te detallamos a continuación todo lo que pudimos visitar en dos días y los lugares que más nos gustaron!

Contenido que vas a encontrar

El Malecón

Nosotros llegamos a Puyo desde Baños y lo primero que hicimos fue dirigirnos a la zona del malecón. Aparcamos cerca de la Plaza del Obrero y empezamos a caminar. En esa plaza se pueden ver estatuas de animales típicos del Amazonas y hay bonitas vistas del río Puyo. También hay restaurantes y puestos donde los indígenas venden sus artesanías.

Plaza del Obrero
Plaza del Obrero, en el Malecón de Puyo

Un poco más adelante se llega a una placita redonda donde se encuentran las típicas letras de Puyo para hacerse fotos y 7 estatuas de mujeres muy interesantes. Cada una representa una nacionalidad de la región de Pastaza. Alrededor de la plaza podrán ver carteles que explican a qué comunidad corresponde cada una y sus características.

Malecón de Puyo
El Malecón de Puyo

Siguiendo por el malecón se llega a una gran torre-mirador, donde pueden acceder sin costo. En ese punto verán un puente que cruza el río y se dirige por un bonito paseo hasta la entrada al Parque Etnobotánico Omaere.

Parque Etnobotánico Omaere

Este lugar nos encantó por su historia, lo bonito que es y por todo lo que aprendimos. Al llegar les recibe Chris, uno de los dueños e impulsores de este proyecto. Es un californiano bien campechano de lentes y barba canosa que presenta el lugar y es una auténtico conocedor de la historia indígena y de la flora y fauna de la zona. Lo primero que les va a preguntar es cuánto tiempo y ganas de aprender tienen. En función de eso, la visita puede durar 30 minutos o más de 3 horas, como en nuestro caso.

Funcionamiento de la cerbatana
Chris explicando el funcionamiento de la cerbatana

Si van con tiempo y les gusta la temática, recomendamos que se lo hagan saber porque no va a escatimar en transmitir y mostrar todo lo que ha aprendido a lo largo de su vida en distintas comunidades indígenas. Y lo mejor, está casado con Teresa, una mujer Shuar (mal conocidos como Jíbaros), la cual es una autentica referente en conocimiento de plantas y remedios naturales para cualquier mal que se imaginen.

Teresa, junto con dos francesas, compraron 30 años atrás todas las tierras donde ahora se asienta el parque. En aquel momento lo habían deforestado todo y eran pastizales. Con muchísimo trabajo y paciencia, fueron plantando de nuevo especies autóctonas de la Amazonía, hasta que a día de hoy uno no puede creer el vergel en que se ha convertido ese lugar. Como bien dicen: es un pedazo de selva en la ciudad.

La hermosa entrada al parque Omaere

En la visita podrán aprender acerca de dos de las tribus más importantes de la región: los Waorani y los Shuar. Sus costumbres, su modo de vida y otras curiosidades que les dejarán boquiabiertos. A nosotros nos sorprendió, por ejemplo, saber que los hombres Shuar pueden tener hasta 15 mujeres, y que estas dan a luz solas en sus huertos, sobre hojas de banano.

Después de la charla, un guía de la comunidad Waorani, les acompañará en un paseo por la reserva explicando los árboles y plantas que ellos utilizan para diversas funciones. También es posible observar aves y otros animales que han vuelto a poblar este sector. Es increíble poder pasear entre toda esa vegetación a apenas unos minutos de la ciudad. La paz que siente es única…

Guía waorani explicando el uso que les dan a las plantas de la selva
Nuestra guía waorani explicando el uso que les dan a las plantas de la selva

Al finalizar el paseo podrán probar y comprar, si lo desean, los productos naturales que fabrican ellos mismos y que son muy valorados por la población, ya que ayudan a combatir un sinfín de dolencias de manera natural. También hay artesanías que confeccionan las distintas comunidades que colaboran con la reserva.

Sin duda les recomendamos visitar este hermoso lugar y empaparse de todo el conocimiento que les van a transmitir Chris y sus colaboradores. Reciben voluntarios.

HORARIOS: martes a domingos de 9-17 hs

PRECIO: 3 USD adultos (descuentos a familias)

Centro De Recuperación: Paseo De Los Monos

Este lugar lo descubrimos por casualidad a partir de un cartel en la ruta. Se encuentra a 6 km del centro de Puyo por la ruta E45 dirección Macas.

Se trata de un centro de recuperación de distintos animales amazónicos que fueron rescatados del tráfico ilegal (Ojo, no es un zoológico). Hay distintas especies de monos, coatíes, tortugas, serpientes, pecaríes y felinos salvajes. Muchos de ellos llegaron mutilados y han vuelto a tener una segunda oportunidad gracias a este centro y sus voluntarios que trabajan día y noche para darles todos los cuidados y mucho cariño.

El centro lleva más de 20 años funcionando pero, lamentablemente, la anterior administradora dejó decaer el lugar y muchos animales desaparecieron o murieron. Los chicos que trabajan actualmente están tratando de sacar todo adelante a pulmón, solo con donaciones y el valor de las entradas, y devolverle al sitio todo su esplendor. Cualquier aporte que se pueda realizar en bienvenido: monetario, comida, medicamentos o manos voluntarias. Son pocos y no dan abasto.

HORARIOS: lunes a domingos de 9-17 hs

 

PRECIO: 3.5 USD adultos , 2.5 USD niños 

Continuando por la E45, a 16 km de Puyo encontramos el desvío asfaltado a la Comunidad Indichuris y Pomona, donde podrás disfrutar los atractivos que te describimos a continuación:

Peces Gigantes

En este lugar se pueden ver y alimentar a los Paiches (Arapaima o Pirarucú), unos peces gigantes que viven en la cuenca baja del Amazonas, en la frontera con Perú. Se encuentran en peligro de extinción por la excesiva pesca y aquí pudieron rescatar algunos ejemplares.

Pez gigante del Amazonas
Nunca olvidarán este momento cuando lo vean...

En libertad pueden medir hasta 3 metros y pesar 250 kg. Sobre ellos pesan terribles historias de desaparición de niños y animales que jugaban a las orillas de los ríos. Si bien no tienen dientes y no son peces agresivos, su boca es de gran tamaño y al aspirar la comida pueden tragarse animales de pequeño tamaño.

El momento en que el cuidador les lanza la comida no se les va a olvidar nunca, créanme!

HORARIOS: lunes a domingos de 6-18.30 hs

PRECIO: 1 USD adultos , 0.5 USD niños

Cascada Hola Vida

Esta cascada y su pozón se encuentran dentro de la Reserva de Bosque Tropical Hola Vida. Desde la ruta principal hay que desviarse unos 500 m por un camino de tierra hasta el estacionamiento, donde se abona la entrada y hay baños. Desde ese punto parte una hermosa senda por el bosque hasta llegar a la cascada. El recorrido es sencillo y se tarda unos 20 minutos. Una vez en la cascada podemos refrescarnos en el pozón y disfrutar de la naturaleza que nos rodea.

Cascada Hola Vida
Cascada y pozón Hola Vida

Hay que tener en cuenta que es un lugar muy visitado, sobre todo los fines de semana, por lo que el pozón puede estar muy concurrido en determinados momentos. Hay que tener paciencia…

Cuando nosotros fuimos había mucha gente, pero de golpe empezó una tormenta y todos salieron huyendo, así que nos quedó el lugar para nosotros solos jeje.

Igualmente, ya sea solo por el bonito paseo por la selva merece la pena visitar este sitio.

HORARIOS: lunes a domingos

 

PRECIO: 2 USD 

El camino a la cascada.
El camino por la selva hasta llegar a la cascada.

Finca de Cacao El Paraíso

Este fue uno de los lugares que más nos gustó visitar y degustar jeje.

Se trata de un emprendimiento familiar atendido por Rubén y Vilma, quienes se instalaron hace años en estas tierras y empezaron a cultivar cacao, café y bananas.

Árbol de cacao
Árbol de cacao con sus frutos
Interior de un fruto de cacao.
Interior de un fruto de cacao. La pulpa tiene un gusto cítrico. Una vez separadas, las semillas se dejan secando por varios días antes de tostarlas.

Te reciben con toda amabilidad y te explican desde cero las etapas de obtención del cacao a partir de la semilla. Puedes observar y participar del proceso de tostado, pelado y molienda y ver como de una semilla aparentemente seca y quemada, sale la brillante pasta de cacao. Después se extiende sobre una hoja de bijao y se lleva a refrigerar. Toda esta exhibición no tiene costo.

Tostando las semillas de cacao
Rubén tostando las semillas de cacao
Moliendo las semillas de cacao
Moliendo las semillas de cacao ya peladas
Cacao recién molido
Así queda el cacao recién molido
El chocolate listo para comer después de refrigerarse.
El chocolate listo para comer después de refrigerarse. Se puede comprar allí mismo.

Consejo: Rubén se sienta a pelar las semillas que acaba de tostar para separar la cascarilla (sirve para hacer infusiones) de la semilla que molerá a continuación. No te quedes mirando! Siéntate a su lado y ayúdale a pelar, es super relajante y divertido, además de aprovechar el momento para charlar con él y sacarte cualquier duda que tengas.

Pelando las semillas recién tostadas
Pelando las semillas recién tostadas con Rubén

Si lo deseas (y te aseguro que así va a ser) puedes tomar una rica merienda al finalizar en su cafetería. Por solo 2 usd te sirven una jarra de chocolate caliente, una jarra de infusión de cascarilla y una deliciosa tortita de yuca con queso que aún se nos hace agua la boca al recordarlo.

La rica merienda
La rica merienda compuesta por chocolate caliente, té de cascarilla y tortilla de yuca rellena.
Simpático pájaro carpintero al que le encanta posar
En el jardín hay un simpático pájaro carpintero al que le encanta posar

HORARIOS: lunes a domingos

PRECIO:  Exhibición gratis. Merienda 2 USD

Mirador Indichuris

Es el último punto del recorrido. En la parte inferior hay una serie de caras talladas en las rocas y cuevas (artificiales), donde puedes entrar y hacer recorridos a través de túneles. También hay algunos columpios.

Al mirador se accede por un camino peatonal y al llegar te encuentras un bar y una serie de hamacas desde donde contemplar las hermosas vistas del río Pastaza y la selva. También hay un columpio medio extremo que no nos dio mucha confianza…

Si bien las vistas desde el mirador son muy lindas, pensamos que el precio que se paga por este sitio es alto en comparación con otros lugares que nos parecieron más interesantes.

HORARIOS: lunes a domingos

PRECIO: 3 USD

Visitar alguna Comunidad Indígena

Incluimos este punto porque es algo que ofrecen todos los operadores y vemos que a la mayoría de las personas les gusta la experiencia.

A lo largo de la ruta hasta Indichuris podrán ver distintos carteles anunciando aldeas que ofrecen turismo comunitario. Esto incluye actividades diversas, desde demostraciones varias a paseos en canoa e incluso alojamiento en la comunidad.

A nosotros nos hacía mucha ilusión visitar alguna comunidad pero la verdad es que no resultó lo que esperábamos…

⚠ Atención spoiler! Si no quieres que te pinchemos el globo no sigas leyendo…

Antes de relatar nuestra experiencia, quiero acotar que entendemos que cada comunidad decide como interactuar con los visitantes y qué quiere transmitir. Lamentablemente, en una “turistificación” masiva de estas actividades, todo termina siendo más un show que una verdadera demostración cultural. Al menos así lo vivimos nosotros…

Como no teníamos muy claro qué comunidad visitar, decidimos entrar primero a la de Indichuris, que está cerca del mirador. Nos llamó la atención que las pocas casas que había estaban todas cerradas y no había ni un alma… como era justo el día 1 de enero pensamos que estarían festejando en otro lado.

Lo intentamos de nuevo en la comunidad Cotococha, una de las más famosas, con el mismo resultado. Cabañas de madera cerradas, nadie por la calle y solo un par de niños bañándose en el río.

Desalentados, salimos de nuevo a la ruta y vimos un bus turístico entrando en la comunidad Sacha Wasi. Hacia allí nos dirigimos y nos sorprendió la cantidad de vehículos y buses en el pequeño estacionamiento. Ahí empezamos a sospechar que las comunidades se van turnando para recibir a los turistas…

Cruzamos el puente y entramos al poblado hasta llegar a un gran lugar techado donde estaba un grupo de turistas. Nos recibió un chico con el torso desnudo y plumas en la cabeza y tras cobrarnos 1 USD nos invitó a sentarnos junto con el resto del grupo. Solo nos dijo que estaban haciendo una exhibición que constaba de varias partes.

Unas nenas vestidas con faldones de paja ,bajo los que asomaban sus verdaderas ropas, pasaban pintando la cara de los turistas y diciéndoles algo al oído. Mi entusiasta curiosidad se esfumó cuando llegó mi turno y la nena me susurró: colabore con una propina, deme una propina para la escuelita…

Pintado de caras en la comunidad
Pintado de caras...

Una vez finalizado el show de pintar caras sin entender siquiera qué eran los dibujos o el significado del proceso, el guía del grupo de turistas indicó que era el momento de darle una propina a las nenas. Dicho y hecho, la nenita más pequeña pasó uno por uno con un recipiente y si alguien no le daba una moneda se quedaba mirando desafiante hasta que sonaba el “clink”

A continuación llegó el momento de soplar la cerbatana. Sin previa explicación del arma o las flechas usadas (como sí habíamos tenido en Omaere) se invitaba al público a soplar por el agujero y ver cuán lejos llegaba la flechita. A todo esto en ningún momento se vio que limpiaran la boquilla…

Por último, pidieron 4 voluntarios hombres y mujeres para participar de un baile. A los hombres les dieron tambores y a las mujeres les pusieron los faldones de paja. No digo que no fuera divertido ver a la gente bailar imitando a las nenas, pero me hubiera interesado más saber qué era esa danza, si es que tenía algún sentido…

Baile en la comunidad
Momento del baile

A continuación, nos indicaron que podíamos ir a hacernos fotos con los animales. Estos eran dos hermosos papagayos, una lora y un monito enano atado con un cordel. En un momento dado, llegó una señora (también disfrazada para la ocasión) con una serpiente agarrada de la cabeza, la cual te cobraba un dólar por cada foto con el animal. Me dio tristeza ver como todos se abalanzaban y toqueteaban al pobre bicho…

La visita finalizó en la tienda de artesanías. Mientras nos íbamos del lugar nos llamó la atención que las bonitas cabañas de madera estaban cerradas, sin rastros de que estuvieran habitadas. Quizás solo se usen para cuando se alojan los turistas…

Nos despedimos de las nenas, que ya habían colgado los faldones de paja y jugaban con su ropa habitual, y salimos con una sensación más de turistada que de aprendizaje real.

Pero de nuevo, esta es nuestra visión, la mayoría queda satisfecho con la experiencia y está bien. Nosotros íbamos en busca de algo más auténtico, no necesariamente disfraces y pintura en la cara, sino una charla real para saber cómo vivían sus antepasados y su realidad actual, costumbres, creencias etc. Algo más parecido a lo que aprendimos en Omaere el día anterior, donde sentados bajo un sencillo techo de paja, Chris supo transportarnos a lugares y culturas increíbles…

PRECIO: 1 USD

Probar la Comida Amazónica

Por último no podemos dejar de recomendar probar algún plato típico de esta región. Uno de los más ricos es el pescado frito o asado en hojas de bijao. En general se ofrece tilapia, la cual se cocina en hojas verdes de bijao. Viene acompañado de patacones (rodajas de plátano verde frito), arroz o yuca. ¡Es una delicia!

Preparaciones asadas en hojas de bijao.
Diferentes preparaciones asadas en hojas de bijao.

Y si se animan con platos mas extremos, pueden probar los chontacuros, unos gusanos fritos o asados que se extraen del árbol de chonta y se suelen presentar en brochettes.

Chontacuros
Brochette de chontacuros

Esto es todo lo que nosotros pudimos recorrer en dos días en estas hermosas tierras amazónicas, pero hay mucho más y volveremos para descubrirlo! Si tienes alguna otra recomendación de las cosas imprescindibles que ver y hacer en Puyo cuéntanoslo en un comentario!

Mapa con los sitios que ver en Puyo

Te dejamos un mapa con la ubicación de los lugares que visitar en Puyo en 2 días

Lugares donde dormimos en Puyo con el Camper - Gratis

Cómo hacemos habitualmente, buscamos lugares tranquilos y que nos dan sensación de seguridad. En lo posible alejados de las zonas con mucho movimiento de las ciudades, pero que nos quede cerca de los puntos de interés que vamos a visitar

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